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3 de julio de 2011

Viajeros inmóviles de Buenos Aires a Santiago de Chile



Viajeros inmóviles o “Voyageurs Immobiles” estuvieron en Buenos Aires en el Teatro San Martín y ya están en Santiago presentándose en el Teatro Nescafé hasta el 3 de julio 2011. Es el espectáculo de la multipremiada compañía teatral del genial creador francés Philippe Genty.

Surrealista como son los sueños, la puesta en escena se enfoca en un personaje que se enfrenta cara a cara consigo mismo en un profundo viaje a su propio interior, una odisea individual que progresivamente se va convirtiendo en la odisea de un grupo, de la humanidad , que trasciende en el tiempo y en el espacio, con sus obsesiones, luchas, conflictos de vergüenza, desgracias, iconos, terrores, fascinaciones, negaciones y deseos reprimidos.

El maestro de los sueños, nombre que le ha dado la prensa mundial a Philippe Genty por la genialidad y estilo de su teatro, crea imágenes impactantes con multiplicidad de pistas que conforman microcosmos dramáticos, ridículos, humorísticos, absurdos,  cruzados por océanos y desiertos como escenario, en atmósfera surrealista que nos permite ir más allá de la desesperación en un viaje totalmente onírico.

Cuando los periodistas y los relacionadores públicos tienen que describir el trabajo de esta compañía se enfrentan a muchas dificultades porque no está en  las categorías habituales. Cada obra es una mezcla de danza, teatro, títeres, circo, por otro lado, es casi imposible de describir el tema. El proceso de creación artística que desarrollan es un proceso de exploración de un lenguaje visual. La escena refleja el lugar del inconsciente. Según su director creativo, Philippe Genty, cada una de sus creaciones, no tienen una secuencia asociativa de las escenas, no sigue una narrativa lineal, no se enfoca en la sociología de los personajes clásicos, ni en el principio de la casualidad, más bien se busca en las profundidades de los paisajes interiores del ser humano de donde emergen: temores,  esperanzas locas, la vergüenzas por los deseos reprimidos. En la forma de un sueño se fusionan imágenes que condensan múltiples sentidos a través de la música, la danza, el cuerpo humano, malabarismo y marionetas con cuerpos fragmentados que superan obstáculos, desaparecen dentro de sí mismos, dentro de sus atuendos o decorados, para graficar lo indecible y entender lo indescifrable.

Viajeros inmóviles de Philippe Genty, fue creada en 1995, dieciséis años después parece aún más contemporánea. Ha viajado por todo el mundo y recibido múltiples premios y  elogios de la crítica internacional por su concepto único de creación.
Presentación en Chile:

En el Teatro NESCAFÉ de las Artes / 30 de junio, 1, 2 y 3 de julio





6 de abril de 2011

FALLECE HÉCTOR QUINTERO



Hoy 6 de abril, fallece con 69 años de edad el Actor, Director, Dramaturgo y Narrador Héctor Quintero.


Según Rine Leal, prestigioso crítico e investigador teatral cubano (fallecido), hablando de Héctor Quintero, dijo: ...se trata del más popular de los dramaturgos cubanos.

Sus obras –según opinión de otra destacada crítica cubana, Rosa Ileana Boudet- han tenido una gran aceptación al abordar temas y conflictos actuales de la vida cotidiana con una óptica y perspectiva trascendentes.




Héctor Quintero Viera nació el 1º de octubre de 1942.

Inicia sus labores artísticas desde su infancia en los medios de la radio, la televisión y, posteriormente, el teatro. Realiza estudios de contaduría que alterna con los de Actuación Escénicas en las Escuelas de Comercio y Municipal de Artes Dramáticas respectivamente. Con posterioridad se hace Licenciado en Lenguas y Literatura Hispánica en la Universidad de La Habana.

Como Actor ha sido integrante de los colectivos teatrales Milanés, Conjunto Dramático Nacional, Teatro Estudio, Teatro Musical de La Habana.

Entre 1962 y 1969 se desempeña como libretista de espacios radiales y televisivos en calidad de adaptador o versionista de novelas, cuentos y piezas teatrales de la literatura universal.
En su polifacético quehacer, Quintero ha compuesto la música de todos sus espectáculos, se ha desempeñado como narrador de cine, televisión, vídeo en más de cien documentales o largometrajes. Ha ejercido en la prensa escrita como crítico teatral. Se ha proyectado como comediante musical (interpretó el Henry Higgins de My fair lady en 1980) y centralizados espectáculos de poemas y canciones como Con cierto tipo (1992). También ha desplegado una amplia labor como narrador de obras sinfónicas (Pedro y el Lobo, de Prokofiev; Guía orquestal para los jóvenes, de Britten; y otras muchas respaldado por la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba). Ha ocupado espacios de la televisión cubana como intérprete de poesía hispanoamericana

Como escritor:

1962: Escribe para el teatro su primer pieza larga: Contigo Pan y cebolla. En 1963 esta pieza recibe Mención en el Premio Casa de las Américas. En 1964 es estrenada por el Grupo Teatro Estudio. A partir de entonces esta pieza se ha mantenido permanentemente en las carteleras nacionales y se ha estrenado en numerosos países de América, incluido los Estados Unidos, en versión bilingüe, bajo el título de Rice and Beans.
1964: Escribe El premio flaco y obtiene Mención en el Premio Casa, Premio del Centro Cubano del ITI (Instituto Internacional del Teatro), Primer Premio del ILAT (Filial del ITI para América Latina), Primer Premio del ITI (París 1968). Debido a esto, la pieza es traducida y distribuida en todo el mundo, con más de una docena de traducciones y ha sido publicada y representada en decena de países de América y Europa, incluso en versiones que incluyen el Teatro Musical (Teatro Massoviet de Moscú) y la Ópera Plovdiv, Bulgaria.
1968: Escribe, dirige y estrena la comedia musical Los siete pecados capitales para el Teatro Musical de La Habana, con la que inicia su carrera como Director de Escena.
1969: Hace una versión personal de seis de los cuentos del Decamerón, de Giovanni Boccaccio, para el grupo Teatro Estudio.
1970: Escribe y dirige, Mambrú se fue a la guerra.
1972: Escribe y dirige Si llueve te mojas como los demás.
1974: Versiones y dirección de varios cuentos rusos en Paisaje Blanco.
1976: Escribe y dirige Algo muy serio.
1978: “ “ La última carta de la baraja.
1980: “ “ Esto no tiene nombre.
1990: “ “ Estoy aquí.
1990: “ “ Aquello está buenísimo. (Monólogo)
1990: “ “ Sábado Corto.
1996: “ “ Te sigo esperando.
1998: Escribe y dirige El lugar y ideal.

Creó y dirigió, durante doce años, el Teatro Musical de La Habana. Se desempeñó durante tres años como vicepresidente de la Asociación de Artistas escénicos de la UNEAC. Ha participado en todos los congresos. En la actualidad es miembro de su Consejo Nacional.

Durante dos años dirigió desde el Centro de Teatro y Danza da La Habana toda la actividad teatral y danzaria de la provincia.

Durante estos últimos cinco años se entregó casi por completo a un proyecto televisivo que escribió y dirigió: El año que viene, con 131 capítulos que se transmitió por la televisión cubana.

Actualmente presidía el Centro Cubano del ITI.
1981 recibe la Distinción por la Cultura Nacional, Consejo de Estado.
1995 recibe la Medalla Alejo Carpentier, Consejo de Estado.
1996 recibe el Premio Omar Valdés por sus destacados méritos y aportes al desarrollo del arte y la literatura cubanos.

Ostenta también, como Distinciones, la medalla MI VIDA EN EL TEATRO, por la obra de toda una vida creada por el ITI de México para homenajear a figuras del teatro mexicano y latinoamericano.

Participación en eventos internacionales:
Delegado a Congresos del Instituto Internacional del Teatro ( ITI ) en:
· 1969 Budapest
· 1978 Sofía
· 1981 Madrid
· 1983 Berlín
· 1985 Montreal y Toronto
Participante de festivales y eventos teóricos en:
· 1969 Rumania
· 1978 Holanda
· 1979 Francia
· 1981 URSS
· 1982 Checoslovaquia
· 1983 RDA
· 1984 España
· 1986 Finlandia
· 1987 RDA

Realizó seis viajes a EE. UU. donde estrenó El lugar ideal, y un espectáculo con fragmentos de varias de sus obras en el teatro Gala de Washington DC.

En el año 2000 grabó para el sello EGREM un CD con poemas y canciones cubanos e hispanoamericanos bajo el título Toma esta flor en el cual aparece su versión del Padrenuestro Latinoamericano, de Mario Benedetti.


Desde 1998 presenta sus espectáculos bajo el rótulo de la Cía. Teatral de Héctor Quintero. Desde 1999 se desempeña además como director artístico del Complejo Turístico-Cultural Dos Gardenias.
Héctor Quintero junto a Hilda Oates fue seleccionado Premio Nacional de Teatro en el año 2004.

Su último estreno en La Habana aún permanecía en cartelera el día de su muerte. Se trata deMonseñor Bola

22 de enero de 2011

AIRE FRÍO en Miami suma de una dramaturgia cubana


La semana que viene, a las 8:30 de la noche quisiera volar de Chile a Miami para sentir los aplausos cálidos de “Aire Frío”. Sí, quiero sentarme en la butaca número 1 del teatro MDCA y regalarme la suma de dos dramaturgos cubanos, muy bien puestos en escena por Teatro Avante en la obra “Aire Frío”, un clásico de Virgilio Piñera en versión libre de Raquel Carrió. 

Raquel Carrió, la adaptación

“Dile a Rosita que se saque eso de la cabeza” no se refiere ni a la obra en cuestión ni siquiera a Doña Rosita la Soltera de Lorca, era un “chiste para dos” que teníamos con Raquel Carrió, mi amiga de aquellos años cuando muchos de los cubanos aún disfrutábamos de nuestra isla.  Yo, de muy joven, admiraba la avidez de Raquel para devorar literatura, su brillantez para escribir, su fluidez para nombrar de forma poética la cotidianidad y su agudeza para criticar la literatura, la estética y los sucesos de la vida.  Como toda una polillita de libros, Raquel acostumbraba a sacar de los baúles de la censura estatal cubana, a los grandes olvidados de nuestra literatura, uno de ellos era el gordo de Trocadero “Lezama Lima”, fue por ella que aprendí a valorar y amar su obra.  

Una mujer en la que se destaca  esa sencillez que caracteriza a los verdaderos sabios. Es dramaturga y ensayista, profesora titular y fundadora de la Facultad de Artes Escénicas del Instituto Superior de Arte.  Ha impartido conferencias, talleres y seminarios en universidades e instituciones culturales de América Latina, Europa, Norteamérica, Asia, África y Australia y participado como investigadora en las sesiones del ISTA (Escuela Internacional de Antropología Teatral) bajo la dirección de Eugenio Barba. 

Tiene a su haber numerosos estudios sobre el teatro contemporáneo cubano y latinoamericano.  Sus versiones de “Otra tempestad”, “La vida en rosa” y “Bacantes” fueron premiadas y obtuvieron distinciones de la crítica. Premio especial en la II Edición del Premio Internacional  Nápoles, Italia, 2004, se le otorgó por el conjunto de sus obras escritas para teatro “La escritura de la diferencia”.

Es la asesora en dramaturgia del Teatro Buendía del Vedado.  La versión que hizo Carrió para la novela del suizo Friedrich Dürrenmatt (1921-1990) “La visita de la Vieja Dama”, se anotó el año pasado (2010) un triunfo en Chicago y Miami a través de la interpretación que hiciera el Teatro Buendía.

El argumento de esta obra, que no se estrenó en Cuba sino en el Festival Internacional de Teatro Experimental en Quito, Ecuador, en el 2010, trata de una mujer que por su conducta indecorosa es expulsada de su pueblo y después de largos años regresa convertida en una rica y glamurosa dama. Un argumento muy similar a la novela “Tieta de Agreste” del bahiano Jorge Amado, difiere de ésta, su final sórdido y trágico. 

Según la crítica, esta pieza teatral se desarrolla en un lugar llamado “Gula” que coincidentemente tiene cuatro sílabas igual que “Cuba” donde su referencialidad está presente en todo momento, con un texto comprometido que aparentemente critica duramente al régimen y con una carga humorística.

Apasionada de Piñera, Raquel adapta también otra obra del maestro conocida como “El filántropo”.  Algunas otras adaptaciones efectuadas por esta destacada cubana son: “Una tempestad”, versión a partir de la obra del dramaturgo inglés William Shakespeare, “Yerma”, versión a partir de la obra de Federico García Lorca y “La Celestina”, versión a partir de la obra de Fernando de Rojas.

Para el Teatro Avante -que realizará funciones de la obra “Aire Frío”,  en Miami del 28 de enero al 6 de febrero- escribió también junto a Lilliam Vega, la versión de “Lila la mariposa”,  “La feria de los inventos” y “El vuelo del Quijote”. 


El gran Piñera

Virgilio Piñera (Cárdenas, 1912 - La Habana, 1979). Uno de los mayores escritores de la literatura cubana del siglo XX.  Doctorado en Filosofía y Letra de la Universidad de La Habana, poeta, dramaturgo y narrador. Sus obras se distinguen por un lenguaje propio de acentuada cubanía.

Residió con algunas interrupciones en Buenos Aires de 1946 al 58, donde trabajó como funcionario del consulado de Cuba, como corrector de pruebas, y formó parte del equipo de traductores de la versión castellana de Ferdydurke, novela del escritor polaco Witold Gombrowicz,  con quien Virgilio trabó amistad.

Su primera novela “La Carne de René” se publicó en 1952. Para el teatro escribió: Jesús y Falsa alarma, obra considerada una de las primeras muestras de teatro del absurdo, anterior incluso a La cantante calva de Eugène Ionesco, fue colaborador de la Revista Orígenes, dirigida por su par Lezama Lima. Por su parte, fundó la Revista Ciclón, de gran importancia en la historia de la literatura cubana. Colaboró también con la revista argentina Sur y con las francesas Lettres Nouvelles y Les Temps Modernes. En 1958 abandonó Argentina y se instaló definitivamente en Cuba, donde viviría hasta su muerte.

A partir de 1971 y hasta su muerte, Piñera sufrió un fuerte ostracismo por parte del régimen y de las instituciones culturales oficiales cubanas, en gran parte debido a su condición sexual, ya que nunca escondió su homosexualidad.  El famoso escritor cubano disidente Reinaldo Arenas, amigo de Piñera, cuenta ese episodio en sus memorias Antes que anochezca

Obras fundamentales: La isla en peso, Las furias, La vida entera (poesía), Cuentos fríos, El fogonazo, Muecas para escribientes, Cuentos completos (2002), y las novelas La carne de René, Presiones y diamantes y Pequeñas maniobras. La publicación en 1960 de su Teatro completo reunió las obras Electra Garrigó, Aire frío, Jesús y El filántropo, entre otras. Con posterioridad, publicó Dos viejos pánicos (1969) y después de su muerte aparecieron las compilaciones Teatro inconcluso (1990) y Teatro completo (2002). Aire frío se considera el clásico mayor de la dramaturgia cubana contemporánea. 

La Obra


Es una obra clásica de la dramaturgia cubana. Escrita a finales de los años cincuenta, se estrenó en La Habana en 1962. Esta versión, escrita cincuenta años después del texto original, no aspira a reproducir cada una de sus partes. Estructurada en tres actos, la obra de Virgilio narra la vida de la familia Romaguera entre 1940 y 1958. 

En el recuerdo, Luz Marina evoca fragmentos, conversaciones, personajes, que van trazando una re-creación de la vida de la familia en un espacio-tiempo mítico, hechizado por la evocación, que es el que reproduce, para la historia y el teatro cubanos, la imagen del epílogo. Hay, por otra parte, alusiones a obras o frases de Virgilio, en especial al prólogo de su Teatro completo, publicado en 1960.   Y hay, sobre todo, el interés del estudio –a través del lenguaje- de la gestualidad y los impulsos internos, secretos o revelados, de los personajes. 

En este caso, el lenguaje una vez más funciona como máscara que, a la vez, encubre/revela lo esencial de las caracterizaciones: el paso del tiempo, la mirada desde la actualidad de esas figuras –íconos de la cultura y el teatro cubanos- eternizados por Virgilio en un gesto, una mirada, una voz que nos llega desde lejos hasta nuestras vidas de hoy. 

Aire frío, en versión libre de Raquel Carrió a partir de la obra de Piñera y dirigida por Mario Ernesto Sánchez, clausuró exitosamente el XXIV Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami en julio de 2009, y ya ha girado por Costa Rica y Brasil, y antes de finalizar el 2010, en Puerto Rico y España. El Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami fue distinguido durante el XXIV Festival Iberoamericano de Cádiz con el prestigioso Premio FIT de Cádiz-Atahualpa del Cioppo, en octubre de 2009.

Lo que han dicho los críticos



Teatro Avante, la compañía

Teatro Avante es una organización cultural sin fines de lucro y exenta de impuestos cuyo objetivo esencial es la preservación de la herencia cultural hispana. Este grupo fue fundado en 1979 y ha representando a Estados Unidos en México, Costa Rica, España, Japón, Francia, Colombia, República Dominicana, Guatemala, Portugal, Venezuela, Argentina, Puerto Rico, Eslovenia y Estados Unidos (Nueva York, Albuquerque, Los Angeles, El Paso y Buffalo.

A escena ha llevado los textos de Albee, Alomá, Ariza, Assad, Cabrujas, Cocteau, Ferrer, García Lorca, Manet, Matas, Pinto, Piñera, Reguera Saumell, Santana, Triana, Valle-Inclán, Williams, Orwell y Shakespeare, entre otros.

Las Olimpiadas Culturales del Comité Olímpico de Atlanta honraron a Teatro Avante con el Premio Regional de las Artes en 1994. Ese mismo año recibió el premio Ollantay en Madrid; en 1995, el prestigioso premio Federico García Lorca en Fuente Vaqueros, España; y en 2004, el Kusillo en La Paz, Bolivia, por “haber contribuido enormemente al desarrollo del teatro hispano en América”.

Teatro Avante produce y presenta el aclamado Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami, y tuvo el privilegio de presentar, con un éxito sin precedentes, su galardona producción de La tempestad de Shakespeare, en cinco ciudades de Eslovenia, y su aclamada producción de Yerma de Lorca, ambas adaptadas por Raquel Carrió y dirigidas por Lilliam Vega, gracias al auspicio del programa de intercambio cultural del Departamento de Asuntos Culturales del Condado de Miami-Dade.

Su Director

Mario Ernesto Sánchez, es el fundador, Director Artístico y Productor de Teatro Avante y del Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami, Mario Ernesto es también el diseñador de luces de todas las últimas producciones de Avante. Recibió el “Distinguished Career Award” de la Florida Theatre Conference por su contribución al desarrollo del teatro. Actor, director, productor y autor, ha protagonizado varias obras del repertorio universal y ha actuado en numerosas películas para el cine y series de televisión. 

Sus producciones han representado a Estados Unidos en México, Costa Rica, España, Japón, Francia, Colombia, Portugal, Guatemala, Ecuador, Argentina, Puerto Rico, Eslovenia, República Dominicana, Venezuela, y Estados Unidos (Nueva York, Buffalo, Winston-Salem, El Paso, y Albuquerque).

Ha trabajado en más de 40 películas y series de televisión junto a García, Stallone, Stone, Finney, Cardinale, Nicholson, Carey, Walken, Johnson, Crowe, Ryan, Farrell and Foxx, y trabajó además con la Florida Grand Opera en “Die Fledermaus”. En 1994 recibió el premio "Ollantay" al promotor de Teatro Iberoamericano, otorgado por el Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (CELCIT- Madrid). 

En 1995 recibió el prestigioso premio "Federico García Lorca" en Fuente Vaqueros, España, por "haber contribuido enormemente al desarrollo del teatro hispánico en América", y el premio “Kusillo” del FITAZ, en La Paz, Bolivia en 2004 por la misma razón. 

Mario Ernesto recibió el “2007 Special Recognition Award” del Arts & Business Council of Miami, para honrar y celebrar sus logros artísticos por el Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami que fundó y dirije desde su comienzo en 1986. Y recibió el “FIT de Cádiz – Atahualpa del Cioppo” durante el XXIV Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, en octubre 2009. Mario Ernesto fue elegido para servir en la Junta de Directores del Adrienne Arsht Center for the Performing Arts Trust (PACT), del Spanish American League Against Discrimination (SALAD), y del Dade Cultural Alliance (DCA). 

Información complementaria para confirmar asistencia:

Información complementaria para comprar entradas:







18 de septiembre de 2010

REVOLUCIÓN "Teatro Ciego"

Una serie de obras teatrales apunta a que el público experimente la anulación de algún sentido. Así, el "teatro ciego" invita a que los espectadores se internen en un espacio donde sonidos y olores son la única referencia. Un fenómeno que crece en Buenos Aires.

Por: Luján Francos
 
 
Agarrados de los hombros y formando un tren de no más de seis vagones humanos, el público va entrando en una sala de teatro absolutamente oscura, donde ni siquiera se ven las sombras. Nada. La mirada pasa a un último plano en esta esquina del Abasto donde funciona el Centro Argentino de Teatro Ciego (Zelaya 3006). Lo mismo da abrir o cerrar los ojos para los espectadores de A ciegas con Luz, absolutamente lo mismo. Una vez que ya están sentados alrededor de las mesas, gracias a la ayuda de un actor-mozo-acomodador, listos para este particular espectáculo musical gourmet, los diferentes sentidos irán tomando protagonismo según la propia percepción e imaginación de cada uno de los presentes. "Llevamos al espectador a que realmente vea sin ver lo que está pasando, porque se disparan en su cerebro estímulos que hacen que se recreen imágenes de algo que en realidad no está mirando", cuenta Martín Bondone, fundador junto a Gerardo Bentatti del Centro Argentino de Teatro Ciego, que es el único teatro en el mundo que brinda todos los espectáculos en total oscuridad.

Minutos antes de entrar en la sala, Bondone explica, como un buen anfitrión, que la comida tiene seis etapas, empezando por la izquierda. Y que el postre es el último paso a la derecha. "Si empiezan por algo dulce es porque están comiendo el plato de su compañero", dice, y la risa es general entre el público expectante. La sorpresa al probar cada primer bocado, el intento de adivinar de qué se trata y los comentarios de los compañeros de mesa son parte del show. Reivindicados a la fuerza por esta negrura, el gusto, el olfato y por qué no el tacto, se expanden hasta límites apenas identificables. Se entablan conversaciones con personas que, además de ser totalmente desconocidas, no se ven entre sí, y hasta uno de los comensales se saca el reloj que tiene esfera fosforescente para no alterar la perfecta oscuridad.

"La diferencia que noto al tocar en una sala oscura es que la gente se concentra más en lo que escucha. Creo que hay una mayor conexión entre el artista y la audiencia", asegura el pianista Carlos Cabrera, que además es solista de la banda Sinfónica Nacional de Ciegos. La actriz y soprano Luz Yacianci –su nombre permite un paradójico juego de palabras en el título de la obra de la que es guionista– canta en vivo mientras el público va develando el misterio de sus tapas. "En la oscuridad hay una libertad, mi cuerpo se mueve al ritmo de mis pulsaciones, de mi aire, de lo que siento en ese momento y que no tiene que ver con la estética cotidiana que uno utiliza en cualquier otro show. Es interesante no tener la ocupación del vestuario, de la luz, sino poder verdaderamente cantar con todo el cuerpo, usar mi cuerpo como un instrumento". A diferencia de lo que suele ocurrir en el teatro tradicional, aquí los actores devienen sonidistas –casi todos los sonidos se hacen en vivo–, aromatizadores; algunos olores se logran con elementos naturales y otros con fragancias que hace un perfumista amigo, además tienen que sacar de escena todos los materiales antes del final de la obra.

El lugar sin límites

Gabriel Griro es ciego y se ocupa de atender las mesas, representa a Martínez, que es el dueño del cafetín donde se desarrollan las escenas, y además tiene que estar pendiente del público, tanto para llenar sus vasos (que gracias a un truco casi nunca se caen), como también para asistir a aquel que no soporte no ver y quiera abandonar la sala. "A cada uno le moviliza cuestiones internas como miedo, inseguridades. Es muy habitual ver gente que sale riéndose y no sabe de qué o llorando", relata.

Los límites del escenario no son fijos como en el teatro convencional. Los actores se mueven entre el público, que seguramente imagina una disposición del espacio muy diferente a la que puede ver al final del espectáculo, cuando por única vez se prende la luz. "Nosotros somos artistas de alto rendimiento, porque hay que estar muy concentrados en la oscuridad, es una gran responsabilidad trabajar con público tan cerca", afirma Yacianci.

Con respecto del espacio, Griro dice que "el gran mérito lo tienen los compañeros que ven, nosotros no vemos nunca, entonces nos da exactamente igual". Para Bondone el tema de la espacialidad es práctica. "La ventaja de las personas que vemos es que tenemos memoria fotográfica, en cambio la persona que no ve tiene que hacer primero un reconocimiento del espacio. Pero corremos con la desventaja de que no tenemos la práctica que tiene el que vive su vida sin ver".

La técnica del "teatro ciego" surge en Argentina de la mano de Ricardo Sued y está muy ligada a la oscuridad propia de los templos tibetanos. Caramelo de limón se presentó en Buenos Aires en 1994, con la actuación protagónica de Gerardo Bentatti, que en 2001 fundó el grupo Ojcuro, con el que estrenó la obra de Roberto Arlt, La isla desierta. "Un espectáculo tiene que tener muchísimas características para que pueda ser 'teatro ciego': un tempo de sorpresa que tiene que permanecer; la identificación del público con las ideas que uno intenta pintar en su mente; el cambio de sentido aplicado en algún momento funciona muy bien para que un espectáculo sea bueno. El tema de los cortes es muy importante, habría que pensarlo como un plano secuencia donde te traen los escenarios a vos", explica Bentatti. Esta modalidad de teatro, que conjuga elementos del lenguaje del cine y del radioteatro, está dirigida a personas videntes y también ciegas. Aunque, según Bondone, la proporción de público ciego que asiste es parecida a la de la población, que es del 2 por ciento. "A los espectadores ciegos les gusta mucho el tema de los olores y de las alturas que trabajamos acá y que la gente que ve a lo mejor no lo nota. Algunos personajes están más altos que otros, por ejemplo el que va arriba del caballo", cuenta Bentatti.

El Centro Argentino de Teatro Ciego, que tiene la mitad de los actores ciegos, produce la mayoría de las obras que presenta y ofrece diferentes estilos de espectáculos: de improvisación, de experimentación auditiva, musical, teatral. Durante este mes van a estrenar Babilonia FX, una especie de policial en formato de película, y el vodevil El crucero de los soutiens.

Un lenguaje para todos

Con la inclusión como denominador común, también sobre la calle Zelaya, en el teatro El Cubo se presentó Mondonga y Verdelinda, una obra que tiene la particularidad de combinar sobre el escenario la lengua de señas y el lenguaje oral y que está saliendo de gira por algunas ciudades del país. Mondonga es una chica muy simpática que va por los pueblos contando cuentos con la fisarmónica (def.: instrumento pequeño, de lengüetas libres, creado por Hoekel de Viena, en 1821), que heredó de su abuela. Cuando conoce a Verdelinda descubre que sus historias pueden ser contadas de muchas maneras porque Verdelinda habla otro idioma: habla con todo su cuerpo. "Siempre vi a la lengua de señas como un fenómeno de creación cultural, lingüística y humana de un grupo de personas que frente a la falta de audición genera un sistema vivo, completo, rico, expresivo y que, además, es un aporte a las comunidades lingüísticas, porque es totalmente distinto a las lenguas orales", afirma Gabriela Bianco. Ella es fundadora y directora de la Asociación de Artes y Señas (ADAS), que está integrada por artistas, docentes e investigadores con la misión de investigar, difundir y transmitir la lengua de señas en busca de un cambio de paradigma cultural, educativo y social.

"El mayor desafío de interpretar a Verdelinda es haber encontrado el punto de unión entre la lengua de señas como lenguaje escénico y mi profesión desde muy chiquita", cuenta la actriz Natalia Tesone, que tiene una pérdida en su audición. "Toda la obra tiene complejidad porque hay mucha destreza física, mucha espacialidad y, además, estoy cuidando constantemente la lengua de señas para que llegue la información al público sin perder la calidad de los personajes", concluye. "Cuando era chiquita iba al teatro, pero no entendía nada. Mi mamá me contaba en forma muy acotada lo que pasaba. Acá fue muy diferente, porque podía entender desde la emoción, la imagen, la actuación de las dos actrices", cuenta con alegría Lucía Fauve, una espectadora sorda de 22 años.

Lenguahares es el proyecto de ADAS que ofrece talleres para chicos, adolescentes y adultos vinculados a las artes y que además cuenta con la compañía de teatro, con actores sordos y oyentes. "No es un grupo de sordos, es un grupo de teatro y nos une la lengua de señas. Como público se sienten más atraídos los oyentes. Los sordos empezaron a venir, pero no tienen experiencia de espectadores porque no han tenido acceso", explica Bianco.

A diferencia del clásico intérprete que sólo mueve las manos, los performers señantes son actores y están incluidos en el proceso dramatúrgico, como es el caso de Verdelinda. Así, los actores sordos tienen la posibilidad de potenciar al máximo sus características naturales para lo escénico como consecuencia de la capacidad histriónica que tienen para comunicarse y los espectadores sordos pueden acceder a un espectáculo más rico, con verdaderos actores en vez de intérpretes.

Fuente: Revista Ñ El Clarín (Argentina)